La Asociación del Fútbol Argentino decidió reprogramar el partido suspendido entre Boca Juniors y Gimnasia se reanudará el 19 de octubre con el estadio a puertas cerradas.
También decidió posponer dos de los tres partidos de la B Nacional que estaban estipulados para este viernes en el inicio de la fecha 37. El único que se mantuvo fue el de Mitre de Santiago del Estero y Alvarado de Mar del Plata, que inició a las 11 de la mañana (ambos elencos no tienen posibilidades matemáticas de luchar por el descenso o caer en zona de descenso).
Brown de Adrogué y Almirante Brown, que estaba programado para este viernes a las 15, pasó para el sábado a la misma hora. Tanto el Tricolor (43 puntos) como la Fragata (41) quedaron lejos de Riestra (51), última institución en ingresar al Reducido por un lugar en la Liga Profesional.
Qué pasó ayer en el partido entre Boca y Gimnasia
Los gases lacrimógenos que lanzó la policía en las inmediaciones ingresaron al campo de juego y afectaron gravemente a jugadores, cuerpo técnico e hinchas. Tras los incidentes un hombre de 56 años falleció de un paro cardíaco y hubo un incontable número de hinchas heridos. Los jugadores debieron retirarse de emergencia hacia los vestuarios y el partido fue suspendido.
Lo que debía ser una fiesta deportiva, de repente se convirtió en una escena inquietante. Corrían 9 minutos del duelo entre Gimnasia y Boca Juniors por la fecha 23 de la Liga Profesional, cuando el partido quedó demorado luego de que una nube de gas lacrimógeno ganara el campo de juego. ¿La causa? Los graves incidentes que se generaron fuera del estadio del Boque porque se cerraron las puertas del reducto y muchos hinchas que se quedaron sin ingresar intentaron hacerlo.
Allí, la Policía bonaerense respondió con postas de goma y se suscitaron enfrentamientos con los fanáticos que no consiguieron entrar a sus ubicaciones.
Lo que ocurría puertas afuera del Juan Carmelo Zerillo llegó al interior con los gases lacrimógenos, que afectaron al público, a los jugadores e integrantes de los cuerpos técnicos. El árbitro Hernán Mastrángelo dio la orden de que los protagonistas regresaran al vestuario, mientras muchos espectadores, afectados por el gas, ingresaban al césped para alejarse del foco de conflicto y buscar aire.
Los aficionados del Lobo acusaron al club de haber sobrevendido entradas, (lo mismo deslizaron desde la Seguridad) hecho que provocó que, cuando se colmaron las ubicaciones, la Policía ordenara que cerraran las puertas. Gabriel Pellegrino, titular de la institución, lo desmintió. Un detalle no menor: Gimnasia expendió tickets para no socios este mismo jueves, desde las 12 y hasta el horario de inicio del encuentro.
“Lo que pasó fue lo de siempre cuando se venden entradas de más y después pasan estas cosas. Entonces somos nosotros quienes debemos tratar de controlar la situación. Por eso después abriremos una investigación para determinar que fue lo sucedido”, lo acusó Sergio Berni, ministro de seguridad bonaerense.
Fuente Mol






















