Tras la creciente del río Iguazú, el Parque Nacional debió cerrar sus puertas, y días después habilitó dos circuitos, el superior y el inferior, aunque el acceso a la Garganta del Diablo aún permanece cerrado.
Atilio Guzmán, intendente del Parque Nacional Iguazú, sostuvo que aún no pueden cuantificar los daños, pero que esto no impidió que haya alrededor de cuatro mil visitantes durante este fin de semana.
En este marco, Guzmán detalló que realizaron dos sobrevuelos con drones para saber la situación de las pasarelas de la Garganta del Diablo, destacó que el caudal aún está por arriba de lo normal. “La pasarela cuenta con un sistema que está apoyado contra los pilotines de cemento, la misma está pensada para este tipo de situaciones”, señaló.
Posteriormente, explicó que “la pasarela se engancha del pilotín, evita el daño de la estructura, y tiene atado un cabo de acero que permite recuperarla del río”. Sostuvo que, en esa parte del curso de agua, existe un caudal normal de un metro o metro y medio, “pero deberíamos evaluar si no se dañó por algún tronco, la fuerza del agua o alguna piedra”.
Con respecto al mirador, negó tener conocimiento sobre éste ya que aún el agua es superior, y que pertenece a otra estructura: “Está cubierta por el agua. Es muy turbia y no se puede observar porque no es transparente como cuando el río está calmo”.
Fuente Mol
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