Las tareas de búsqueda y rescate de uno de los dos pumas que escaparon el sábado del refugio de animales silvestres Güirá Oga, en Puerto Iguazú, continúan el día de hoy con distintas acciones.
En un comunicado, emitido por Güira Oga, contaron que el animal fue visto cerca de la comunidad mbyá Fortín Mbororé. El dato fue confirmado con el hallazgo de huellas en la zona.
“La búsqueda del puma hembra desaparecido de Güirá Oga debido a un hecho vandálico en un portón lateral de acceso, motivó la alarma general de vecinos y comunidad de Iguazú”, dice el comunicado aclarando que “la búsqueda que actualmente se lleva a cabo es intensa fundamentalmente en horas diurnas. Si bien el felino hasta el día de ayer permaneció en los alrededores del recinto de donde salió, en horas de la mañana de ayer se recibió un alerta desde la comunidad mbya Fortín Mbororé, vecina a Güirá Oga, donde un integrante de la misma observó al felino en inmediaciones del arroyo Mbocay y en el lugar comprobamos que efectivamente se hallaron huellas del puma en los bordes del arroyo”.
“A primera hora de la tarde de ayer se reunieron en las oficinas de la Fundación Vida Silvestre Argentina representantes de distintas fuerzas e instituciones, a fin de elaborar un plan de trabajo y estrategias para controlar definitivamente al felino. Es así que Parques Nacionales, Ministerio de Ecología de Misiones, Güirá Oga, Proyecto Yaguareté, Fundación Vida Silvestre, Policía Provincial y Ejercito Argentino elaboraron un rápido plan de acción dividido en etapas para ir cumpliendo a medida que se vayan conociendo el desplazamiento del puma”, manifestaron.
Desde la organización revelaron que en las últimas horas “nuevamente aparecieron huellas del felino en la misma comunidad, por lo que se dio alerta máxima y hacia la tardenoche se efectuó la colocación de cámaras trampa”, y en esta jornada “continuaremos trabajando en inmediaciones de la aldea Fortín Mbororé realizando la búsqueda de indicios de presencia del animal y fortaleciendo la comunicación con miembros de esa comunidad para tomar las medidas necesarias de seguridad y de captura”.
Jorge Anfuso explicó a diferentes medios de comunicación que “los dos ejemplares de puma por ley no pueden ser devueltas a su hábitat natural por el contacto que mantuvieron con el hombre, es decir, no tienen miedo al hombre y esto provoca que sean potencialmente peligrosas”, y detalló que “son dos ejemplares que fueron rescatados en un operativo del Ministerio de Ecología, donde cazadores habían matado a la madre y tenían la intención de vender a las crías a un comprador, situación que fue frustrada y desde ese momento los pumas están al cuidado del centro de recría y rehabilitación de animales”.
Fuente ET






















