Después de haber sacudido al mundo del fútbol -en especial el argentino- por su doping positivo, que podría desencadenar en una suspensión de dos años y en su retiro profesional, Alejandro Papu Gómez reapareció y compartió un comunicado oficial en sus redes sociales.
Después de dos días de completo hermetismo, el atacante argentino, que semanas atrás había sido anunciado como flamante refuerzo de Monza de Italia, se manifestó públicamente acerca del escándalo en el que está envuelto y dio su versión de los hechos.
“A raíz de las recientes noticias publicadas sobre mi persona en relación a una posible infracción reglamentaria en materia antidopaje, a continuación pongo en conocimiento de los medios de comunicación y opinión pública lo siguiente”, abrió el Papu.
En primer lugar, confirmó haber sido notificado de la resolución del Comité Sancionador Antidopaje de la Comisión Española para la Lucha Antidopaje en el Deporte, teniendo en cuenta que el control se dio cuando aún era futbolista de Sevilla, y dio detalles del castigo: “Se acuerda la suspensión de mi licencia federativa por un periodo de dos años”.
Unas líneas debajo, Gómez remarcó su profesionalismo y su transparencia en el fútbol: “Desde siempre, no solamente he cumplido estrictamente toda la normativa sino que me he posicionado como un férreo defensor del deporte limpio y la deportividad, condenando y rechazando categóricamente toda forma de dopaje”. Y dejó en claro: “Nunca he tenido ni tendré la intención de recurrir a una práctica prohibida”.
Además, profundizó sobre el accidente doméstico que derivó en su doping positivo: “La presunta infracción tiene su origen en la presencia de Terbutalina en mi organismo por haber recibido por error y de forma accidental, involuntaria y no intencionada una cuchara del jarabe de mi hijo pequeño, para el alivio de la tos. Conviene no obstante precisar que el uso terapéutico de la Terbutalina está permitido para los deportistas profesionales y que en ningún caso mejora el rendimiento deportivo en el fútbol”.

Además “Papu” Gómez publicó en su cuenta de Instagram un mensaje contando su versión de los hechos tras el anuncio de su suspensión por dos años tras dar positivo en una prueba de antidopaje.
“Hola, amigos. Recién terminé de entrenar. Como ya todos saben, di positivo en un control antidoping antes del Mundial” comenzó su descargo el Papu Gómez. Y dio precisiones. “Di positivo de terbutalina. Una sustancia que está en un jarabe para la tos que tomé accidentalmente en una noche de tos de mi hijo más chico, de Milo”, reconoció el actual jugador de Monza.
Después, remarcó: “Estoy triste, arrepentido. Un accidente doméstico. Después, tuve varios controles antidoping durante el Mundial y en el Sevilla y siempre di negativo“. Además, dio una reflexión profunda y sentida. “Siempre traté de ser un ejemplo adentro y afuera de la cancha. Y creo que en mis 18 años de carrera pude cumplirlo”, afirmó.
Por último, remarcó su intención de no dejar el fútbol. “No me quiero retirar de esta manera. No quiero que termine mi carrera así. Creo que no me lo merezco. Lo que más deseo es volver a las canchas, entrenar con mis compañeros, jugar con el Monza”, confesó el argentino de 37 años. Y finalizó: “Acá estoy, dándole batalla. Voy a seguir dándole batalla y ojalá que mis abogados y allegados puedan solucionar todo el tema”.
Fuente Olé






















