En España se pasaron la noche entera cruzando los dedos por Lamine Yamal, el crack de Barcelona que encendió las alarmas con el Mundial a la vuelta de la esquina. El último miércoles, marcó de penal el gol del triunfo sobre Celta de Vigo por La Liga, pero no salió a festejarlo, sino que se tiró en el campo de juego y pidió asistencia. Este pinchazo lo obligó a someterse a estudios y este jueves se confirmó su lesión.
A través de sus redes sociales, el conjunto blaugrana compartió el parte médico y brindó detalles acerca del estado del extremo de apenas 18 años: “Las pruebas realizadas han confirmado que el jugador del primer equipo Lamine Yamal tiene una lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda”.
Además, precisó que llevará a cabo una rehabilitación bajo la atenta mirada de todo el equipo de salud del club y, ya sin poder pelear por la Champions League (fue eliminado en cuartos de final por Atlético de Madrid), con seis fechas para el cierre del campeonato local y nueve puntos arriba de su perseguidor Real Madrid, no será arriesgado en ningún partido por más importante que sea (el 10 de mayo, se juega el Clásico contra el Merengue).
Esto le permitirá, si no surge ningún imprevisto en el medio del proceso de recuperación, llegar en óptimas condiciones a la Copa del Mundo. “El jugador seguirá un tratamiento conservador. Lamine Yamal se perderá lo que resta de la temporada y está previsto que esté disponible para la disputa del Mundial”, cerró el comunicado de Barcelona.
amal venía teniendo mucho rodaje y acumulando desgaste con la camiseta de Barcelona en esta temporada que parece interminable: disputó 45 partidos, marcó 24 goles y repartió seis asistencias. En total, fueron 3702 minutos en cancha. Un joven que no paró la pelota y que el físico le dijo basta, a menos de dos meses del desafío más importante de su corta carrera.
Ya le había dado señales a mediados de septiembre del año pasado, cuando sufrió una lesión inguinal. Recuperado en tiempo récord, saltó a la cancha a principios de octubre y no salió más. Ahora, su evolución será monitoreada no solo por el cuerpo técnico de Hansi Flick, sino también de Luis de la Fuente, pues se trata del futbolista más desequilibrante que tiene la Roja.
Fuente TyC






















