La Secretaría de Salud de Paraná confirmó dos casos de hantavirus en el estado, un hombre de 34 años de Pérola d’Oeste y una mujer de 28 de Ponta Grossa. Las autoridades sanitarias investigan otros once casos con síntomas compatibles y monitorean la situación epidemiológica.
Las autoridades sanitarias brasileñas destacaron que la ubicación del contagio en Pérola d’Oeste es un punto clave de vigilancia, dada la cercanía con Argentina y el intenso movimiento rural en esta franja de la frontera.
Una enfermedad silenciosa y peligrosa
El hantavirus es una infección viral transmitida principalmente por la inhalación de partículas provenientes de la orina, heces o saliva de roedores silvestres infectados (como el ratón colilargo).
Los entornos de mayor riesgo son: Galpones, depósitos y silos mal ventilados. Malezas o zonas rurales con acumulación de leña o escombros. Áreas cerradas que han permanecido sin ventilación durante mucho tiempo.
Los especialistas advierten que los síntomas iniciales pueden confundirse con una gripe fuerte, pero evolucionan con rapidez hacia cuadros graves:
- Fase inicial: Fiebre alta, dolores musculares, dolor de cabeza y malestar gastrointestinal.
- Fase crítica: Dificultad para respirar, tos seca y caída de la presión arterial.
No existe un tratamiento específico ni vacunas contra el hantavirus. La atención médica temprana es la única herramienta para brindar soporte clínico al paciente y evitar la insuficiencia respiratoria.
Ante la confirmación del caso en la frontera, se recomienda a los residentes de zonas rurales y trabajadores agrícolas:
Ventilar antes de entrar: Si un galpón estuvo cerrado, abrir puertas y ventanas al menos 30 minutos antes de ingresar.
Limpieza húmeda: Nunca barrer en seco lugares donde pueda haber excrementos de ratones; usar una solución de agua con lavandina al 10% para rociar el suelo antes de limpiar.
Higiene del hogar: Mantener el pasto corto alrededor de las casas y guardar los granos o alimentos en recipientes herméticos.
Fuente Mol






















