La Cámara de Diputados aprobó este miércoles con media sanción el proyecto de ley del Gobierno que busca reducir el alcance geográfico del régimen de zona fría, y de esa manera recortar el sistema de subsidios al consumo de gas.
Tras más de 11 horas de sesión, la iniciativa recogió 132 votos afirmativos, 105 negativos y cuatro abstenciones, y fue girada al Senado donde el Gobierno espera su sanción definitiva.
Para anotarse este triunfo legislativo, el oficialismo se granjeó el apoyo de los diputados del PRO, la UCR, el MID, Innovación Federal, Independencia, y Producción y Trabajo.
Solamente se desprendió del esquema de habituales aliados los tres diputados de Elijo Catamarca (que responden al gobernador Raúl Jalil), quienes se abstuvieron.
Además votó a favor, de manera insólita, la monobloquista Karina Banfi (Adelante Buenos Aires), quien en la previa se había pronunciado en contra del nuevo régimen reducido de zona fría.
Karina Maureira (La Neuquinidad) y José Luis Garrido (Por Santa Cruz) acataron las órdenes de sus respectivos gobernadores y se plegaron al oficialismo.
Unión por la Patria votó monolíticamente en contra al igual que el Frente de Izquierda, y se sumaron asl rechazo nueve diputados de Provincias Unidas (incluidos los cordobeses y santafesinos, provincias perjudicadas por el recorte del subsidio).
También rechazaron el proyecto el puntano Jorge Fernández (Primero San Luis), la cordobesa Natalia de la Sota (Defendamos Córdoba) y la sorpresa la dio el puntano Claudio Álvarez, el único de Innovación Federal que se diferenció de la postura de su bloque (producto del perjuicio para su provincia).
El interbloque Unidas se dividió: cuatro diputados de Provincias Unidas votaron a favor, al igual que Nicolás Massot (Encuentro Federal).
Por la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro se abstuvo y Mónica Frade no quiso votar para no fijar postura. La misma decisión tomó Miguel Pichetto (Encuentro Federal).
El inicio de la sesión
La sesión se inició luego de que el oficialismo consiguiera ajustadamente el quórum, lo que le permitió cumplir con el otro objetivo que se había propuesto que era pisar y dejar sin efecto la convocatoria para una hora más tarde que había solicitado la oposición con un temario que giraba en torno a los escándalos judiciales del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
La superposición de dos convocatorias a sesiones para este miércoles, generó un ida y vuelta de deliberaciones reglamentarias que insumió una hora y media de discusiones ociosas que retrasaron el tratamiento de los proyectos de ley.
Superado ese impasse, el primer proyecto que se trató fue la ley Hojarasca, que se aprobó con 138 votos positivos, 96 negativos y nueve abstenciones, y fue girado al Senado donde el Gobierno espera que obtenga la sanción definitiva.
Se trata de una iniciativa concebida por el ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que lidera Federico Sturzenegger para depurar el digesto jurídico con la derogación de más de 70 normas que quedaron obsoletas.
Zona Fría
Luego de aprobar una serie de tratados y convenios internacionales, llegó el plato fuerte con el tratamiento del proyecto de readecuación del régimen de subsidios por zona fría, para el cual el Gobierno había llegado con los votos justos.
A raíz de este escenario complejo en términos de votos, en la víspera había sellado un acuerdo de último momento con seis provincias aliadas, a quienes se les prometió un esquema de subsidios por “zona cálida” al consumo de energía eléctrica.
El proyecto de ley de readecuación del régimen de “zona fría” tiene como eje central la reducción del alcance geográfico del esquema de subsidios por consumo de gas, acotando el beneficio a hogares de la Patagonia, Malargüe y la Puna, consideradas de frío extremo.
La idea es retrotraer la política de subsidios a un esquema similar al que regía antes de la ley aprobada por ambas cámaras en el 2021, a instancias de un proyecto presentado por Máximo Kirchner que establecía rebajas de entre el 30 y el 50% en buena parte de las provincias del país.
Los objetivos que persigue la iniciativa, de acuerdo a la letra del proyecto, son “la reducción del déficit fiscal, la normalización financiera del sistema energético y ordenamiento de las cuentas públicas”.
Con el nuevo régimen de zona fría del Gobierno, según especificó la semana pasada la secretaria de Energía, Carmen Tettamanti, perderán el subsidio 1.600.000 usuarios, mientras que lo conservarán 1.800.000 de usuarios inscriptos en el programa de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), quienes tendrán un “descuento superior al 75%” sobre el consumo de gas en los meses de invierno.
La política seguirá vigente para hogares socioeconómicamente vulnerables (con ingresos de hasta tres canastas básicas por familia tipo, actualmente 4.3 millones de pesos), hogares con al menos un integrante con Certificado Único por Discapacidad (CUD), titulares de Pensión Vitalicia a Veteranos de Guerra del Atlántico Sur y beneficiarios del Registro Nacional de Barrios Populares.
A partir de los cambios en el régimen de zona fría, se subsidiará el metro cúbico de consumo de gas natural y no la totalidad de la factura -que incluye el cargo fijo-, como sucede hasta ahora.
A su vez, el proyecto crea un mecanismo para condonar las deudas de distribuidoras eléctricas con CAMMESA, acumuladas durante los períodos de emergencia tarifaria.






















