El padre Alberto Barros reflexionó sobre la homilía del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, en el Tedeum del 25 de mayo. El sacerdote de Buenos Aires apuntó a la clase política en particular y pidió dejar de lado las diferencias para mirar al que más necesita. “Creo que fue una reflexión más que clara, bien concreta sobre lo que nos pasa en el país. Uno tiene la esperanza de que ese mensaje sea escuchado, particularmente por el señor presidente, su gabinete que estaba ahí, gabinete incompleto. El arzobispo habló con mucha claridad, por ejemplo, la necesidad del diálogo, la necesidad de encuentro, el dejar de lado esta cultura del odio,muchas veces a través de las redes sociales, el terrorismo de las redes sociales”, dijo Barros en diálogo con RADIO A.
“Creo que hizo un análisis muy claro y muy respetuoso de la realidad nacional como un momento donde hay muchos, como decía Jorge García Cuerva, el arzobispo de Buenos Aires, mucha gente que ya no da más, mucha gente que, como el paralítico del relato evangélico que leyó, está caída en el camino, mucha gente que no puede levantarse sola”, añadió.
“También el arzobispo, con mucha claridad, fue muy crítico de esta cultura del individualismo cruel, como él lo llamó y que tantas veces insistimos desde la Iglesia. Cuando toma esa frase de hoy está de moda el sálvese quien pueda,el arzobispo decía que esa expresión revela la crueldad de un individualismo que nos va destruyendo como sociedad. Es más, llegó a decir que en el horizonte se ven nubes de desintegración social, nubes que hablan de un futuro complicado.Si no apostamos realmente, como decía él,a ocuparnos de los últimos, de los enfermos, de los más pobres. Tomando muchas palabras del Papa León, del Papa Francisco, recordaba que nadie es descartable, nadie es desechable”, sostuvo.
“Creo que fue un fuerte llamado a cambiar la cabeza, el corazón y a preocuparnos de verdad de los que la están pasando mal, especialmente las clases dirigentes”, puntualizó Barros.
¿Cuál es la realidad que viven en Cáritas hoy?
Viene mucha gente a pedir, mucha gente necesita ayuda acá en los barrios. Sí, lo que planteaba el arzobispo de Buenos Aires lo vemos en todo el país. Cada vez hay más gente pidiendo, más clase media pidiendo ayuda. Remedios, mercadería, para los pasajes, gente que se le complica el tema de los alquileres. Hay mucha clase media empobrecida, que es un poco la novedad de este tiempo.
¿Bajó la cantidad de donación?
De alimentos, donaciones en efectivo para Cáritas, si bajó. Vemos que hay una caída en donaciones de mercadería. Y lo hemos notado en la última colecta en dinero que fue para la construcción de viviendas sociales que hicimos en marzo de este año, en el contexto de la colecta Cuaresma Solidaria.






















