La consagración de Belgrano en la final del Torneo Apertura desató una verdadera locura entre los hinchas del Pirata. Tras el triunfo por 3-2 ante River, un fanático decidió cumplir la promesa que había hecho si el equipo salía campeón.
El simpatizante recorrió de rodillas el trayecto que une El Tropezón, un tradicional barrio de Córdoba, con el estadio Mario Alberto Kempes. La distancia es de aproximadamente 4,1 kilómetros y, caminando normalmente, demanda poco más de una hora por la Avenida de Circunvalación Agustín Tosco.
Fuente TN






















