Vecinos del barrio Ingar de Posadas denunciaron amenazas e intimidaciones por parte de los dueños de seis pitbulls que mataron a otro perro. La Policía de Misiones amplió la investigación y sumó nuevas declaraciones testimoniales que alertan sobre la agresividad de los animales y los reiterados incidentes en la zona.
La investigación por el ataque de seis perros de raza pitbull que días atrás mataron a otro can en el barrio Ingar de Posadas sumó nuevas denuncias y derivó en la ampliación de las actuaciones judiciales. En las últimas horas, vecinos de la zona denunciaron amenazas e intimidaciones por parte de los propietarios de los animales, situación que ya fue puesta en conocimiento de la Justicia.
El procedimiento se llevó a cabo cerca de las 21 del martes, cuando efectivos de la Comisaría Novena, acompañados por el segundo jefe de la dependencia, recorrieron el barrio y mantuvieron reuniones con los residentes para relevar información vinculada al caso.
Durante los encuentros, los vecinos expresaron su preocupación por la presencia de los seis pitbulls, señalando que los animales suelen escapar del inmueble donde permanecen y atacar a otros perros. Según manifestaron, esta situación genera temor entre los habitantes e incluso dificulta la circulación normal por el sector.
En ese contexto, una mujer radicó una denuncia formal por amenazas. De acuerdo con su testimonio, luego del episodio que motivó la intervención policial, los dueños de los perros la insultaron e intimidaron. A su vez, otros residentes prestaron declaración testimonial y coincidieron en señalar que los canes permanecen habitualmente sueltos y que quienes reclaman por esa situación también son objeto de agresiones verbales y amenazas.
Con las nuevas presentaciones incorporadas al expediente, la Policía de Misiones continúa con las actuaciones correspondientes y remitió toda la documentación y los testimonios recabados a la Justicia.
Ahora será la autoridad judicial la encargada de evaluar las medidas a adoptar en el marco de una investigación que ya no solo abarca el ataque protagonizado por los animales, sino también las denuncias por amenazas realizadas por los vecinos del barrio.






















