Esta madrugada se esperaba que un fragmento de cuatro toneladas del cohete Falcon 9 de SpaceX impactó la superficie lunar a 8700 kilómetros por hora, aunque todavía no hay confirmación oficial.
El objeto, equivalente en tamaño a un edificio, era la segunda etapa del cohete Falcon 9 que lanzó el 15 de enero de 2025, el módulo lunar Blue Ghost de Firefly Aerospace (Texas) y Resilience de Ispace (Tokio). Blue Ghost logró un alunizaje exitoso en marzo de 2025, mientras que Resilience no aterrizó de forma segura.
Ahora, tanto la NASA y la comunidad astronómica mundial buscan comprobar el choque que según sus cálculos sucedió a las las 6:35 GMT (3:35 hora Argentina, 1:35 hora de Colombia y Perú y 00.35 de México). El impacto tuvo lugar en la cara visible de la Luna, pero cerca del límite entre el día y la noche, lo que dificultó la visión en vivo.
“Lo que ha sucedido es, esencialmente, que una combinación de actividad solar y fuerzas gravitatorias la han puesto en una trayectoria hacia la Luna”, señaló Julianna Scheiman, directora de los programas científicos de la NASA y Dragon de SpaceX, al explicar que la pieza espacial no tenía combustible ni para regresar a la Tierra y desintegrarse en la atmósfera ni para escapar al espacio exterior fuera de la influencia gravitatoria de ambos cuerpos celestes.
Los cálculos anticipaban un choque en la región cercana a los bordes visibles del satélite. La velocidad y la masa del objeto permitieron a los científicos predecir un cráter de aproximadamente 18 metros de ancho y cuatro de profundidad, acompañado por una columna de regolito y escombros que se extendería varios kilómetros.
Fuente Infobae






















