Cada 1° de octubre, en Paraguay y el nordeste argentino, vuelve una costumbre que mezcla gastronomía, historia y creencias populares: preparar yopará para alejar la escasez. La tradición está vinculada a la leyenda del Karaí Octubre, un personaje que, según el relato popular, recorre los hogares y deja miseria allí donde no encuentra una olla abundante.
La palabra yopará significa “mezcla” y, en este caso, hace referencia principalmente a la combinación de locro, es decir, grano de maíz, y porotos. La preparación también puede incluir zapallo, diferentes verduras y otros ingredientes.
Una de sus variantes es el jopara morotî, también conocido como jopara kesu, que combina porotos y locro con queso Paraguay. Algunas recetas incorporan además leche o suero, verduras y vegetales.
La preparación comienza habitualmente el día anterior. Tanto el locro como los porotos deben dejarse en remojo y, durante la madrugada o las primeras horas de la mañana del 1° de octubre, se colocan a cocinar.
Tradicionalmente, alrededor de las 5 o 6 de la mañana comienza la cocción en una olla de hierro sobre fuego de leña o carbón, de manera que el plato esté listo para consumirse al mediodía.
El yopará admite además diferentes variantes. Puede prepararse con carne, con una combinación de distintas carnes e incluso con chorizos. La alternativa sin carne es el jopara kesu, elaborado principalmente con queso.
La comida suele acompañarse con mandioca o tortillas y, según la costumbre, también con cerveza. Más allá de los ingredientes elegidos, el sentido simbólico se mantiene: recibir octubre con una olla abundante para alejar la escasez y renovar el deseo de prosperidad.






















