“La Máquina de Hacer Pájaros”, el primer disco de la banda que Charly García formó después de la separación de Sui Generis, cumple 50 años y vuelve a las disquerías con una edición especial en vinilo dorado. El relanzamiento, a cargo de Sony Music, incluye stickers con la portada original y una nueva historieta de Crist, el dibujante que estuvo detrás de la identidad visual del álbum publicado en noviembre de 1976.
La reedición recupera uno de los trabajos más particulares de la discografía de García, registrado en un momento de transformación artística y en plena dictadura militar. Con influencias del rock progresivo, el jazz y las grandes bandas sinfónicas de la época, La Máquina de Hacer Pájaros marcó una ruptura con el sonido que había convertido a Sui Generis en un fenómeno popular.
El proyecto también presentó una formación poco habitual para el rock argentino de aquellos años: dos tecladistas, arreglos complejos y una instrumentación que buscaba expandir los límites del formato tradicional de banda.
na de las principales novedades de esta edición aniversario está en su presentación gráfica. La funda que acompaña el vinilo incluye una historieta inédita realizada por Crist junto a su hija, Verónica Reinoso, en la que los personajes de la ilustración original vuelven a encontrarse cinco décadas después.
La participación del dibujante tiene un significado particular. El propio nombre de La Máquina de Hacer Pájaros surgió de una tira de Crist titulada “García y La Máquina de Hacer Pájaros”, que inspiró a Charly para bautizar su nueva aventura musical.
Aquella historieta ocupó la tapa y la contratapa del disco de 1976. En sus viñetas, el protagonista presentaba a la banda como “un pájaro progresivo”, una definición que conectaba el humor gráfico con las búsquedas musicales del grupo.
Cincuenta años más tarde, el regreso de esos mismos personajes funciona como un guiño a los seguidores históricos y como una forma de recuperar el espíritu de una obra que fue ganando reconocimiento con el paso del tiempo.
A mediados de los años 70, el rock progresivo atravesaba un período de expansión en la Argentina. Grupos como Crucis, Arco Iris y M.I.A. exploraban nuevas estructuras musicales, mientras que las influencias internacionales de Genesis, Yes, Camel, Pink Floyd, Focus y Steely Dan comenzaban a dejar su marca en la escena local.
Charly García encontró en ese contexto el espacio para desarrollar composiciones más extensas, arreglos elaborados y una sonoridad alejada de las canciones acústicas que habían caracterizado buena parte de su etapa anterior.
El músico llegó a definir a La Máquina de Hacer Pájaros como “el Yes del subdesarrollo”, una frase que sintetizaba con ironía las aspiraciones artísticas del proyecto.
La banda estuvo integrada por Charly García en voz, teclados y guitarras; Carlos Cutaia en teclados; Gustavo Bazterrica en guitarras; José Luis Fernández en bajo; y Oscar Moro en batería.
Varios de sus integrantes ya tenían una trayectoria destacada: Cutaia había pasado por Pescado Rabioso, Moro por Los Gatos y Fernández por Crucis.
Entre las anécdotas que rodean la formación del grupo aparece una vinculada con la incorporación de Moro. Según una historia que circula sobre aquellos primeros encuentros, Charly le hizo escuchar “Head Hunters”, de Herbie Hancock, especialmente la canción “Chameleon”, como referencia del sonido que imaginaba para la banda.
Fuente El Planeta Urbano






















