El Grupo Arcor decidió cerrar la planta de elaboración de productos La Campagnola que operaba en el polo tomatero del Valle Medio de Río Negro, lugar que vio así caer la última fábrica que quedaba en pie allí.
Con el cierre de la planta de molienda y envasado de derivados del tomate, unos 130 trabajadores se quedaron sin una fuente de empleo y ahora buscan una alternativa con la empresa y con el gobierno de Río Negro.
Esta planta que ahora bajó sus persianas de forma definitiva había sido adquirida por el Grupo Arcor en 2006 para la producción de conserva de tomates y en 2015 llegó a tener 200 trabajadores activos entre operarios directos y los puestos de trabajo indirectos. Arcor había comunicado que empezó a tener problemas para colocar la producción a principios de 2018 por la caída del consumo interno, en paralelo al ingreso al país de conservas de tomate importadas.
Ante la profundización de la crisis económica, la empresa decidió a fines de 2018 paralizar las líneas de producción y dedicarse exclusivamente a la molienda, por lo que trasladó el envasado a la planta que opera en San Juan. “Este establecimiento era un emblema de la producción local, generando trabajo directo e indirecto. Su cierre deja a un gran sector de la población sin destino cierto. Los trabajadores tienen que salir a buscar alguna modalidad de trabajo para subsistir”, lamentó el sindicalista.






















