Hace una semana el Instituto Misionero de Agua y Saneamiento (IMAS) advirtió que la bajante del río provocaría problemas en la distribución de agua potable a los barrios de Iguazú.
Dicha situación continua vigente y todos los días se registran cambios en la altura del río Iguazú. Actualmente los equipos de bombeo de la toma de agua se encuentran prácticamente por fuera de la superficie, por tal motivo no están en funcionamiento provocando que la planta potabilizadora funcione con el mínimo caudal de agua posible que no alcanza para abastecer a la ciudad, según informa el portal Actualizate Iguazú.
Desde IMAS informaron que solamente están trabajando con el agua que captan del arroyo mboca-í que son 300 metros cúbicos por hora, reduciendo la producción en un 75 por ciento. “Ya hemos elevado el reclamo a Nación y a cancillería para que intervengan ante el vecino país, ya que la bajante del río Iguazú están ligada al cierre de las compuertas y retención de agua del río para la producción de energía eléctrica”, indicaron.
Mientras los reclamos de los ciudadanos de los barrios más afectados se multiplican, desde el IMAS evalúan medidas alternativas como retirar agua de los pozos perforados para incluirlos en la red de agua, mientras se resuelve la cuestión de fondo relacionada al accionar de las represas ubicadas en la cuenca del río Iguazú, aguas arriba de las cataratas.






















