El tenista argentino Diego Schwartzman mantuvo el nivel alto que había mostrado en sus actuaciones previas pero esta vez no le alcanzó para evitar la eliminación de Roland Garros, superado en cuartos de final por el mejor de la historia sobre polvo de ladrillo, el español Rafael Nadal, quien lo venció por 6-3, 4-6, 6-4 y 6-0.
El argentino, décimo en el ranking mundial de la ATP, mantuvo la intensidad durante gran parte de las dos horas y 45 minutos que duró el partido aunque igualmente cayó ante Nadal (3), prácticamente invencible en el Grand Slam francés, con una colección de 13 títulos y un recorrido de 105 victorias y apenas dos derrotas, números que intimidan.
El “Peque” Schwartzman, vencedor en las rondas previas del taiwanés Yen Hsun Lu (680), el esloveno Aljaz Bedene (56) y los alemanes Philipp Kohlschreiber (132) y Jan Lennard Struff (42), no pudo repetir su actuación de 2020 cuando trepó hasta las semifinales y también claudicó ante Nadal, luego campeón.
El español, de 35 años, confirmó sus estadísticas que resaltaban que jamás perdió al cabo de 97 partidos en Roland Garros tras haber ganador el primer set, y continuará su camino en semifinales frente al vencedor del cruce que animaban más tarde el italiano Matteo Berrettini (9) y el serbio Novak Djokovic (1), finalista en 2020.
Luego de su derrota, el argentino mejor posicionado en el ranking analizó su actuación y pidió -en broma- no cruzarse más con Rafa. Cabe destacar que, el año pasado, Diego había logrado estar entre los mejores cuatro del certamen francés y, al igual que en la vigente edición, Nadal fue su verdugo.
“Hice grandes torneos aquí en París, pero cada vez que llegué lejos en Roland Garros siempre perdí con Rafa. No quiero estar en el mismo lugar del cuadro la próxima. La próxima vez quiero jugar, quizás, contra Nole, pero no contra Rafa, ja”, ironizó el argentino.
“De las 12 veces que jugamos, 6 o 7 veces, incluso la que le gané (en 2020 en Roma), fueron muy parejos. Pero él termina ganando. Estar cerca o no es igualmente una derrota. Mejor hacerlo bien contra alguien como Rafa, pero no encuentro la forma de escaparse, de ganarlo. Eso duele”, completó.
“En el cuarto, se fue al baño y tras el parón me costó volver. Luego fue una tromba, no pude hacer nada. Me hizo más de 10 golpes ganadores en el cuarto set“, comenzó Schwartzman en conferencia de prensa. Luego agregó: “Una pena acabar así el cuarto set, por como había jugado todo el resto. Me dolió un poco; espero que en el futuro pueda estar al otro lado del cuadro, porque cuando gano partidos en polvo me vuelvo muy fuerte, sé que los otros no quieren jugar contra mi a cinco“.
Fuente Olé y Télam






















