Aunque no hay consenso respecto a su lugar exacto de origen -Centroamérica o Ecuador-, los historiadores coinciden en que el chocolate nació en América, donde ya se cultivaba el cacao hace miles de años. Del encuentro entre esta cultura nativa y la europea surgieron después todas sus variantes, que se expandieron cautivando paladares en cada rincón del mundo.
Día Internacional del Chocolate se celebra el 13 de septiembre para recordar a dos hombres en particular. Uno de ellos es Milton Hershey, el estadounidense fundador de TheHershey Chocolate Company y de una de las marcas famosas por haber producido el chocolate a gran escala y a valores accesibles para todo público. Hershey nació el 13 de septiembre de 1857. El segundo es el escritor británico Roald Dahl, autor de Charlie y la F ábrica de Chocolates, la novela que Tim Burton llevó al cine con Johnny Deep como protagonista. Dahl nació el 13 de septiembre de 1916.
La Organización Internacional del Cacao (ICCO) sostiene que el primer extranjero en beber el cacao tal como los preparaban los indígenas americanos fue Cristóbal Colón, “que llegó a Nicaragua en 1502”, según sostienen en su web.
“Pero fue Hernan Cortés, líder de una expedición al Imperio Azteca en 1519, quien regresó a España en 1528 trayendo la receta del xocoatl consigo. La bebida no fue recibida con mucho entusiasmo al principio, y recién se volvió popular cuando se le agregó azúcar en las cortes españolas”, se lee en los archivos de esta institución mundial.
El chocolate caliente se convirtió en un hit entre la realeza francesa en el siglo XVII gracias a María Teresa de Austria, la esposa de Luis XIV. En el Palacio de Versailles se lo consideraba una bebida afrodisíaca.
Beneficios del chocolate
El chocolate es un alimento de una fama universal al que, sin embargo, se le achacado la etiqueta de no ser un buen aliado en la dieta. No obstante, este dulce presenta unas propiedades que hacen de él un alimento beneficioso, algo que se relaciona con los orígenes naturales del grano.
El elemento básico del chocolate, como todo el mundo sabe, es el cacao. El cacao puro, sin mezclar con azúcares ni aditivos, tiene componentes muy beneficiosos para el organismo. Por ejemplo, la presencia de los flavonoides, destacados por facilitar la dilatación de las arterias de nuestros riñones, lo que podría contribuir a regular el aporte de oxígeno y de nutrientes que llegan a estos órganos.
Además, el consumo de chocolate en medidas normales y con altos índices de cacao puede ayudar a la salud más de lo que a primera vista se cree. Algunos de los principales beneficios son:
Reduce el colesterol
Para que se produzca una reducción del colesterol el consumo del chocolate tiene que ser moderado. Esto se debe a que el cacao cuenta con ácido oleico, un elemento que es destacado por ayudar a bajar el colesterol.
Es un alimento saciante
Una de las principales ventajas del chocolate puro es que no es necesario comer grandes cantidades para sentirse saciado. Este alimento, además de contribuir a que nos sintamos llenos, también lleva un alto porcentaje de fibra, haciendo que con una pequeña cantidad del mismo se pueda alimentar un antojo e incluso evitar el consumo de otros alimentos más calóricos que puedan hacer subir de peso.
Alivia el estrés y es un antidepresivo natural
Otra de las principales ventajas que se atañen a este alimento está relacionada directamente con el estrés. Cuando se produce un consumo, igualmente moderado, de chocolate amargo los niveles de hormonas del estrés en el organismo se reducen significativamente, dando lugar a una mayor concentración y tranquilidad.
La razón por la que ocurre esta sensación se debe a la serotonina presente en el cacao.La serotonina es un antidepresivo natural muy potente, algo que se ve incrementado además porque el chocolate, o mejor dicho el cacao, también estimula la producción de endorfinas, es decir, las responsables de las hormonas del placer.
Aporta una gran cantidad de fibra
El chocolate negro con un alto contenido de cacao contiene una cantidad sólida de fibra soluble. Una barra de 100 gramos de chocolate de 70-85 por ciento de cacao tiene aproximadamente 11 gramos de fibra. La fibra soluble es la que ayuda a mantener el colesterol controlado, con una sensación de saciedad prolongada y es bueno para la salud digestiva.
Es bueno para la salud cardíaca
Comer chocolate negro puede reducir en parte el riesgo de enfermedad cardiovascular. Un estudio realizado por científicos de la Universidad de Harvard demostró que comer chocolate cinco o más veces a la semana impacta significativamente el riesgo de enfermedad cardiovascular, aproximadamente en un 57 por ciento.
El chocolate amargo es rico en flavonoides. Estos son un antioxidante vegetal que pueden inhibir la oxidación del colesterol LDL (o colesterol «malo»), combatir la formación de coágulos sanguíneos, regular la respuesta inflamatoria de los vasos sanguíneos y controlar la presión arterial. Además, algunos tipos de flavonoide, por otro lado, también han demostrado poder inhibir tumores agente-inducidos en ratas y ratones.
Beneficioso para la piel
Tanto su consumo como incorporación en mascarillas, puede mejorar notablemente la piel gracias a dos antioxidantes: fenoles y catequinas. Estos nutrientes regeneran la piel y reducen su inflamación, lo que puede ser muy útil ante una quemadura de sol. Además humecta y suaviza la superficie dérmica, contiene antioxidantes que luchan contra los radicales libres que causan el envejecimiento, suaviza las arrugas y mejora la circulación.
Fuente Clarín






















