Hace 30 años, un domingo 14 de abril, el “no” a Corpus obtuvo un triunfo aplastante en la consulta popular convocada para conocer la opinión de los misioneros sobre el proyecto de ejecución de una nueva represa hidroeléctrica en la región.
Eduardo Luján de la asociación Ríos Libres recuerda aquel momento histórico y actualiza el mensaje de las urnas. “Fue una decisión tomada a conciencia y que por suerte perdura, un resultado en aquel momento que para algunos era inesperado, pero bueno, primó esa conciencia ambiental que ya de por sí tiene el misionero y los resultados fueron contundentes”, aseguró en diálogo con Radio A.
“Pasaron 30 años y notamos en nuestras actividades, en nuestros encuentros, que esa voluntad sigue intacta. Y como de repente aparecen por ahí algunas palabras, algunos personajes tratando de volver a poner el debate, entonces nosotros decimos, bueno, vamos a decirle que no. Hay una ley, acá hay una voluntad popular y vamos a pretender que se respete”, indicó.
“Hay algunos proyectos que hablan de la posibilidad de volver a retomar la idea de Corpus, de Garabí, y es preocupante porque incluso algunas de esas voces son exdiputados y son los primeros que tendrían que tomar conciencia de que hay que respetar las leyes. Partimos de que los sectores políticos no están dispuestos a responder a una ley provincial y encima no es cualquier ley, es una ley que tiene un respaldo popular tremendo. Entonces, preocupa, realmente preocupa”, dijo Luján.
Añadió: “Preocupa de que la Comin, que es un organismo nacional, esté gastando dinero en hacer estudios de factibilidad sobre proyectos que están prohibidos. Entonces, por eso levantamos nosotros un poco la voz para recordar que pueblo misionero no está dispuesto a debatir más el tema represa, ya está superado”.
Por otro lado, Luján reclamó un compromiso mayor a las autoridades provinciales: “Esperamos que haya una respuesta desde el Gobierno, es decir, me parece que es necesario que las autoridades actuales manifiesten cuál es la voluntad y para eso vamos a ir a llevar ahora un petitorio para que se trate el proyecto de Ríos Libres presentada a la Cámara en 2015”.
“Hay sectores que tienen una mirada simplemente economicista y es la realidad, es decir, normativas como el RIGI, por ejemplo, son preocupantes, porque van en ese sentido justamente de avanzar sobre nuestros bienes naturales. Acaba de pasar con la ley de Glaciares y la modificación que hicieron, ellos tratando de justificar y decir, bueno, pero los cambios que se hicieron no alteran para nada, entonces, ¿para qué hicieron los cambios? Hay un mensaje de que cuidar el ambiente no es necesario”, reflexionó.
“Pero acá está la ciudadanía diciéndoles que no van a pasar”, finalizó.
El NO
El resultado, donde el 88% de los sufragios fueron negativos como ya habían anticipado más o menos todas las encuestas de los dos meses anteriores, no fue tan sorprendente como el presentismo en las mesas de votación, que superó holgadamente el 60 por ciento de los más de 476 mil electores habilitados. Los mismos sondeos presagiaban que apenas concurriría a las urnas la mitad de esa cifra.
Así, con la cercana sombra de los desmanejos de Yacyretá haciendo mella en la población misionera, la provincia se “plantó” y desechó cualquier posibilidad de repetir una experiencia similar.
De hecho, años después -en 2015- este espíritu quedaba refrendado a través de una Ley provincial que exige que cualquier emprendimiento hidroeléctrico que se intente instalar en la región cuente primero con el beneplácito de los misioneros.
Apenas la tendencia en las urnas mostró el aplastante rechazo de los misioneros a Corpus, el Gobierno provincial salió a asegurar que con ese resultado categórico el proyecto hidroeléctrico se convertía en un “caso cerrado”, ya que el propio presidente Menem había asegurado en la semana que se garantizaría el respeto a la voluntad popular.
Por supuesto, a lo largo de estas tres décadas se repitieron numerosos intentos de instalar nuevas represas sobre los ríos Paraná y Uruguay, pero los misioneros siempre salieron a defender con contundencia aquel “no” de 1996 y posteriormente la vigencia de la legislación provincial, por lo que hasta el momento ninguno de esos intentos prosperó.






















