El brote de hantavirus registrado en el crucero MV Hondius, que partió desde el puerto de Ushuaia, puso en alerta a las autoridades sanitarias nacionales e internacionales.
Equipos técnicos del instituto ANLIS-Malbrán viajarán en los próximos días a la región para profundizar la investigación epidemiológica.
Preparan operativos para capturar y analizar roedores en las zonas vinculadas al itinerario de los casos, con el objetivo de determinar la presencia del virus en reservorios naturales y así establecer el riesgo real de transmisión local.
Recientemente, autoridades sanitarias de Tierra del Fuego señalaron en un comunicado: “Respecto a la situación epidemiológica de la provincia y la región, desde la Dirección Nacional de Epidemiología destacaron que Tierra del Fuego no tiene presencia de hantavirus y que no ha registrado casos desde que esta enfermedad se incorporó a los eventos de notificación obligatoria en nuestro país, en el año 1996 y su provincia vecina, Santa Cruz, no registra casos desde hace 7 años. Actualmente, la región Sur se encuentra en zona de seguridad, con solo 10 casos notificados en Neuquén, Río Negro, y Chubut durante la temporada 2025-2026”.
En otro comunicado, el Ministerio de Salud de Tierra del Fuego informó que se realiza un seguimiento activo de la situación relacionada con los casos de hantavirus reportados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el crucero MV Hondius. El buque, proveniente de Montevideo, ingresó al puerto local el 16 de noviembre de 2025 y zarpó nuevamente el 1 de abril de 2026.
El 2 de mayo, la OMS recibió el reporte sobre un grupo de pasajeros con enfermedad respiratoria grave a bordo. Hasta el 4 de mayo, se identificaron siete casos, de los cuales dos fueron confirmados por laboratorio y cinco se consideraron sospechosos, incluyendo tres fallecimientos y un paciente en estado crítico.
Según el comunicado oficial del Gobierno de Tierra del Fuego, el director de Epidemiología y Salud Ambiental, Juan Petrina, sostuvo que la posibilidad de contagio local es “prácticamente nula” y remarcó que el territorio fueguino no registra antecedentes de la enfermedad.
Explicó que el hecho responde al largo período de incubación del virus y no a fallas en los controles portuarios: “Los tiempos no son compatibles con un contagio producido en Tierra del Fuego ni tampoco con contagios en tierra. Cuando la persona comenzó a cursar el período de transmisibilidad ya se encontraba a bordo del barco”. Según informes del Ministerio de Salud de Argentina, el período de incubación puede extenderse desde 4 hasta 45 días, con un promedio habitual cercano a las dos semanas.
Fuente Infobae






















