La Liga Profesional y la AFA decidieron reintroducir una herramienta tecnológica clave para los cuartos de final del Torneo Apertura, con el objetivo de resolver con precisión milimétrica si el balón ingresó o no al arco. A través de la implementación de cámaras de Goal Line en los estadios sedes de esta fase, el VAR contará con imágenes de alta velocidad y alineación perfecta para asistir a los árbitros en las jugadas más dudosas del campeonato.
A partir de hoy, con los partidos en juego de cuartos de final del Torneo Apertura, el sistema de videoarbitraje (VAR) cuenta con una novedad técnica fundamental para definir las llamadas «jugadas de gol fantasma».
Se trata de la cámara de Goal Line, un dispositivo que se encuentra perfectamente alineado con el plano vertical de la línea de meta. Según informó TyC Sports, esta tecnología estará disponible en todos los estadios de las sedes que albergan los encuentros de esta instancia decisiva.
La principal ventaja de estas cámaras especiales radica en su capacidad para capturar una mayor cantidad de cuadros por segundo (FPS). Este avance técnico permite que, al pausar la imagen para su revisión, el balón no se vea borroso, facilitando así una decisión precisa en situaciones donde la diferencia es de apenas milímetros.
Esta tecnología tiene un antecedente directo en el fútbol argentino: su primera implementación ocurrió tras la polémica acción en el Superclásico disputado en Córdoba en 2024, cuando se anuló un gol en contra de Cristian Lema. Desde entonces, se ha establecido como un recurso exclusivo para instancias decisivas donde la relevancia de los resultados exige la mayor exactitud posible.
La decisión de no implementar la Goal Line durante la fase regular del torneo responde estrictamente a factores de logística y economía. El despliegue técnico necesario para cubrir todos los estadios del fútbol argentino de forma simultánea resulta sumamente costoso. Por este motivo, las autoridades optan por contratar este servicio adicional únicamente para partidos en estadios neutrales o etapas de playoffs, asegurando que en el camino al título el margen de error sea inexistente.






















