La ciudad de Santa Rita fue escenario durante la madrugada de este martes de un violento asalto comando que puso en evidencia el alto nivel de organización y capacidad operativa de grupos criminales que actúan en la región. Más de 20 hombres armados con fusiles, explosivos y vehículos de apoyo atacaron simultáneamente varias entidades financieras, redujeron a efectivos policiales y bloquearon los accesos a la ciudad antes de darse a la fuga.
El ataque ocurrió alrededor de las 2 de la mañana sobre la Ruta PY-06 y tuvo como principales objetivos las sucursales de Banco Familiar y Banco GNB Paraguay, cuyos edificios fueron parcialmente destruidos mediante explosivos. Según los primeros reportes, los delincuentes habrían logrado apoderarse de una suma de dinero aún no determinada.
La fiscala Rocío González adelantó que la principal hipótesis que se maneja de la banda que atacó las entidades bancarias en Santa Rita sería la misma que habría ejecutado otros golpes similares en el distrito de Naranjal y otras zonas del país. La representante del Ministerio Público explicó que ya se tienen personas identificadas en el marco de la investigación. Adelantó que son paraguayos y brasileños, que suman un largo historial de asaltos a bancos y transportadoras de valores.
Antes de concretar el golpe, los asaltantes neutralizaron a los efectivos policiales que realizaban tareas de patrullaje en la zona. Cuatro uniformados fueron sorprendidos y rodeados por el grupo armado. Uno de ellos fue reducido y despojado de su arma reglamentaria, mientras que los delincuentes también se llevaron un fusil Galil perteneciente a la Policía Nacional paraguaya.
Mientras algunos integrantes de la banda atacaban las entidades bancarias, otro grupo ingresó a una sucursal de Ueno Bank, donde redujo a dos empleadas y a un guardia de seguridad, a quien le sustrajeron su arma. Sin embargo, de acuerdo con las primeras informaciones, no habrían logrado llevarse dinero de esa entidad.
Los delincuentes también irrumpieron en la Casa de Cambios Santa Rita. Allí fue hallado un artefacto explosivo que no llegó a detonar y, según los responsables del establecimiento, no se registró la sustracción de bienes.
Una fuga planificada al detalle
Tras concretar el ataque, los asaltantes ejecutaron una maniobra destinada a dificultar cualquier persecución. Para ello incendiaron dos vehículos, uno en el acceso norte y otro en el acceso sur de la ciudad, bloqueando las principales vías de ingreso y salida.
Además, esparcieron miguelitos sobre distintos puntos estratégicos para impedir el avance de patrullas policiales y móviles de apoyo.
Ante la magnitud del hecho, la Policía Nacional activó una alerta máxima y extendió el operativo de búsqueda a los departamentos de Alto Paraná, Caazapá, Caaguazú e Itapúa. Personal de Investigaciones y Criminalística trabaja en la recolección de evidencias, mientras que la fiscal Rocío González quedó a cargo de la investigación.
El episodio generó una fuerte conmoción en Paraguay debido al despliegue logístico exhibido por la banda. El uso coordinado de explosivos, armamento de guerra, vehículos de apoyo, bloqueos estratégicos y la previa neutralización de fuerzas de seguridad reflejan una modalidad asociada a organizaciones criminales altamente estructuradas.
Las autoridades buscan ahora identificar a los responsables y determinar si detrás del ataque se encuentran grupos delictivos transnacionales que operan en la región de frontera, una hipótesis que cobra fuerza por la sofisticación del golpe y la capacidad operativa demostrada durante el asalto.
Fuente Mol y ABC Paraguay





















