La pizza argentina volvió a destacarse en el escenario internacional. En la 33° edición del Campeonato Mundial de la Pizza, que se realiza en Parma, Italia, el país consiguió subir al podio por tercer año consecutivo y consolidó su presencia entre las grandes potencias del certamen.
La delegación nacional estuvo integrada por 12 maestros pizzeros seleccionados por APYCE, la Asociación de Pizzerías y Casas de Empanadas de Argentina. Todos viajaron a Italia para representar al país en una competencia que reunió a más de 700 participantes de 51 países.
El gran protagonista argentino de esta edición fue Ezequiel Ortigoza, quien obtuvo el segundo puesto en la categoría Freestyle, una de las más exigentes y espectaculares del campeonato.
No es la primera vez que lo logra: también había terminado segundo en 2025, por lo que este nuevo resultado confirma su lugar entre los mejores del mundo. Además, ya forma parte del Hall of Fame del certamen.
Durante la final, Ortigoza presentó una rutina que combinó destreza técnica, riesgo y creatividad. Hubo acrobacias con fuego, lanzamientos de masa y un cierre que se llevó la ovación del público: hizo girar sobre su cabeza una masa de más de seis kilos y más de un metro y medio de diámetro.
La participación argentina tuvo otro resultado destacado gracias a Luciano Grigolato, que terminó en el noveno puesto en la categoría Pizza Clásica.
Grigolato, que actualmente vive en España y maneja una pizzería familiar, compitió contra 354 participantes en esa categoría y fue el argentino mejor ubicado. El resultado le permitió entrar al top 10 en una de las pruebas más tradicionales y competitivas del campeonato.
Los resultados obtenidos en Parma no son un hecho aislado. En los últimos tres años, la Argentina logró mantener una presencia constante entre los mejores:
- En 2024 obtuvo el segundo puesto en la categoría Napolitana STG.
- En 2025 volvió al podio con otro segundo puesto en Freestyle.
- En 2026 repitió ese lugar y sumó además un top 10 en Pizza Clásica.
Desde APYCE aseguran que estos logros son el resultado de años de capacitación, entrenamiento y trabajo en equipo. La competencia, que dura tres jornadas, exige ensayos constantes, pruebas con materias primas y maquinaria, y una preparación minuciosa.
Con estos resultados, la pizza argentina sigue ganando prestigio y demuestra que puede competir de igual a igual con los mejores maestros pizzeros del mundo.
Fuente TN






















