Las obras que permitirán reinaugurar las pasarelas de acceso al balcón de la Garganta del Diablo podrían estar habilitadas nuevamente para las vacaciones de invierno, siempre y cuando el clima permita la continuidad de las tareas. Según información brindada por Iguazú Argentina, las obras de ampliación de los sanitarios del portal de acceso y del patio de servicios ya están finalizadas y esto permitirán triplicar la capacidad.
Según indicó el representante técnico de Iguazú Argentina SA, Marcelo Zuliani, “hicimos profundos análisis para evaluar el volumen de carga del parque y determinar los puntos de saturación en los distintos horarios, según la cantidad de personas que ingresan”. Todas las mejoras se realizaron pensando en un parque con un volumen de cuatro millones de visitas diarias.
“El resultado llevó a trabajar con urgencia en la ampliación de estos sectores: ahora, el sanitario para personas con discapacidad es independiente del resto, hay espacios especialmente diseñados para niños y atención de lactantes, y el personal de la empresa tiene baños exclusivos”, indicó.
Además, precisó que están llevando adelante un trabajo serio en el diseño y optimización del sistema de prestación, “el foco también está puesto en la actualización del concepto y los materiales en los sanitarios de Estación Garganta, donde se corrigieron detalles de acceso y luminaria, con el fin de convertirlos en modernas áreas para que las personas puedan disfrutar de todos los servicios y tengan una experiencia plenamente satisfactoria”.
Hace siete meses que el acceso a la Garganta del Diablo está cerrado, luego de la enorme crecida de octubre del año pasado cuando hubo precipitaciones extraordinarias en las altas cuencas del río Iguazú, en Brasil y las centrales hidroeléctricas debieron abrir las compuertas. En pocas horas, el caudal se multiplicó 17 veces y alcanzó los 24.200 metros cúbicos por segundo, lo que motivó el cierre de los paseos por seguridad.
Además, para evitar daños estructurales, los operarios de Iguazú Argentina comenzaron el proceso de rebatir las barandas para evitar que estas se desprendan y se las lleve la corriente. Aún así, se soltaron 76 de los 99 tramos pero muchos pudieron ser recuperados estas últimas semanas por la bajante del río.
Fuente PE






















