Un nuevo choque de trenes de alta velocidad conmociona a España, y las primeras versiones sobre lo que pasó apuntan a una falla de las personas y no de las máquinas. Así lo contó Mariana Mactas en Arriba Argentinos. La periodista citó una reconstrucción del diario El País, que habla de un error humano en el centro de control de Atocha, la principal estación de Madrid.
De acuerdo con la información que repasó Mactas, desde el centro de control de Atocha se habría dado luz verde para que uno de los trenes avanzara, aunque el otro todavía obstaculizaba la vía. El choque fue entre un AVE de Renfe, el tren de alta velocidad de la empresa pública, y un convoy de la compañía privada Iryo que cubría el tramo Madrid-Sevilla.
El número de víctimas fatales todavía es incierto. Mientras llegaban imágenes del operativo de rescate, Mactas advirtió que distintas fuentes coinciden en que “es muy probable, lamentablemente, que la cifra de muertos aumente”. Según el diario La Vanguardia, hasta el momento hay al menos 46 muertos.
Un año negro para la alta velocidad española
La tragedia ocurre apenas diez meses después del accidente de Adamuz. El 18 de enero de este año, en la provincia de Córdoba, ese siniestro dejó 45 muertos y 123 heridos. Fue uno de los peores accidentes de la historia ferroviaria del país y abrió un fuerte debate sobre la multiplicación de empresas privadas que operan los corredores de alta velocidad junto a Renfe. También se discutió cómo regular la enorme cantidad de horarios en esas líneas. Por eso, según contó la periodista, muchos ya hablan de “un año negro” para los trenes de alta velocidad en España.
El impacto también llegó a la política. En plena campaña electoral, tanto el Gobierno como todos los partidos cancelaron sus agendas. Los comunicados del Ejecutivo y de los dirigentes del Partido Popular coinciden en que lo primero ahora es asistir a las víctimas y a sus familias.






















