Son estudiantes misioneros de entre 15 y 17 años. Competirán con chicos de 175 países.
La automatización de procesos en la vida cotidiana, en el lapso de unos años, pasó de ser una presunción cinematográfica a una realidad que va progresando con el impulso tecnológico. Para incentivar a las nuevas generaciones en las habilidades STEM (acrónimo de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) todos los años se organiza el FIRST Global Challenge, considerado el mundial de la robótica juvenil.
Argentina tendrá sus representantes. Tras obtener el título nacional, el Yaguareté Team de la provincia de Misiones se prepara para competir en Emiratos Árabes. Horas antes de subirse al avión, sus cincos integrantes hablaron con Clarín y mostraron a “Julito”, su robot.
En este equipo campeón, cada integrante cumple un rol bien definido. Juan Carlos Beltrán (17) es el mecánico de la máquina, Magalí Duarte (16) se encarga de la programación, Alan Rodríguez (18) es el conductor, Azul Silva (15) lleva la cinta de capitán, Marcos Logo (31) oficia de mentor y Cristian Silva (17) es programador y mecánico.
“Y si bien todos estamos capacitados para resolver el percance que se presente, hay algunos que, por una cuestión natural, lo hacen mejor que otros. Por ejemplo, Alan tiene una gran frialdad para maniobrar al robot en situaciones de máxima tensión, Magalí le encontró la vuelta a la programación por bloques, en cambio Juan Carlos te desarma un brazo en dos segundos y te lo repara en un toque”, detalla la capitana.

El equipo argentino posa con Julito, el robot que es capaz de desplegarse hasta 1,75 metro. (Foto: Juan Manuel Foglia)
En cada edición, el First Global Challenge aborda una temática que afecta al planeta. Este año, las olimpíadas arrancan este jueves y tendrán lugar en la ciudad de Dubai, en los Emiratos Árabes bajo la consigna “Oportunidades del Océano”. Durarán hasta el domingo y reunirá a jóvenes de 175 países. En esta competición, cada equipo con su prototipo podrá colaborar en la tarea de limpiar los residuos contaminantes de las aguas.
“El reto, que tiene muchos componentes estratégicos, consiste en establecer alianzas con otros tres países, algo que se determina mediante un sorteo. Lo interesante es que entre todos los jugadores, dejando de lado el orgullo, tienen que seleccionar a los dos mejores robots para competir. Además, al superar la primera fase, se vuelven a sortear las alianzas. Así, los que antes eran tus rivales, ahora pasan a ser socios y viceversa. Con estos intercambios aprendés muchísimo de otras culturas”, sintetiza Beltrán.






















