El uso de monopatines eléctricos como medio de transporte urbano alternativo ha ido en aumento y todo indica que llegó para quedarse. El Concejo Deliberante, en tanto, aun no se expidió al respecto con alguna ordenanza que regule el uso.
El hecho de que se trate un medio de trasporte que cumple con los protocolos de la nueva normalidad (al evitar usar el transporte público), sumado a la interesante autonomía, el bajo costo de mantenimiento y el aliciente económico de no usar combustible, convierten al monopatín en un medio de transporte más que atractivo.
De hecho, en los últimos tres meses la firma Sin Pistón, empresa local que se dedica a la comercialización de monopatines eléctricos, ha vendido unos 25 de estos artefactos.
El propietario de Sin Pistón, Guido Krieger, comentó que los valores arrancan desde los 70 mil pesos para los de gama media, que tienen una autonomía de unos 25 kilómetros y alcanzan una velocidad final de 30 km/h.
“Los más grandes, premium, ya tienen una autonomía de unos 120 kilómetros, desarrollan una velocidad final de 80 km/h y además son más seguros porque doble motor, doble suspensión y frenos hidráulicos”.
Krieger consideró que “este vehículo viene a resolver un problema de traza urbana a nivel mundial, reduce la contaminación ambiental, sonora y embotellamientos en el tránsito”.






















