Una vez más comenzamos a preparar la Colecta Cuaresmal Solidaria, que fue instituida por nuestro Obispo Juan Martínez, la colecta
se realizará en todas las parroquias y capillas de la Diócesis, durante las misas del fin de semana del sábado 21 y domingo 22 de
marzo. Si alguna persona no puede participar en la celebración eucarística en estas fechas, puede hacer su ofrenda en las semanas
siguientes.
Caritas invita también a todos los colegios católicos a vivir esta colecta como una oportunidad para reflexionar con la comunidad
educativa, la necesidad de renovar el ejercicio de la caridad.
El fruto de esta colecta lo administra el equipo de Cáritas Diocesana, para ir construyendo las viviendas a partir de los proyectos que
presentan las parroquias para solucionar el problema habitacional de familias que viven de manera indigna e inhumana.
Este año quisimos poner un lema que nos recuerde el verdadero sentido del Cristianismo, que es el de vivir concretamente lo que
nos enseñó Jesús y de esta manera transformar la realidad de muchas familias que viven en condiciones muy precarias y sufren la
marginación y el hacinamiento.
“Con Jesús transformemos realidades” será el lema que nos invite a colaborar este año con la COLECTA CUARESMAL SOLIDARIA
DEL 1 % DE NUESTROS INGRESOS y así cambiar, mejorar y demostrar que como cristianos estamos comprometidos con las
enseñanzas de Jesús y que no somos cristianos de escritorio, sino que nos comprometemos a vivir el Evangelio.
Esta cuaresma te invitamos a transformar la vida de muchas familias que diariamente sufren en carne propia la pobreza y la
marginalidad y que a través de tu aporte podrán tener una mejor calidad de vida. Queremos que el tiempo de preparación para la
Pascua nos encuentre comprometidos con nuestros hermanos más necesitados; y además de prepararnos en oración podamos vivir
concretamente el significado de la Pascua y resucitar como mejores cristianos.
Este año te pedimos que te sumes a la colecta y ayudemos a que más familias tengan un techo digno y hagámoslo desde el amor
que nos da la capacidad de ayudar y hacer el bien desde una manera altruista, desde la caridad desinteresada, de obrar para
glorificar el nombre de Dios y poner en práctica las enseñanzas de Jesús.
Hagamos el bien aunque el resto no lo note. Difundamos amor y caridad porque ésta es la manera que desde nuestro lugar,
podemos instalar generosidad, equidad y justicia en nuestra sociedad.
La fe debe ejercitarse desde acciones concretas. Cada acción caritativa que hagamos agrada a Dios, nos reconforta el espíritu y
beneficia al más necesitado.
Por ello, que nuestro ánimo no decaiga, que la fe se fortalezca aun cuando no veamos los frutos de nuestra siembra, por que a
mayor tiempo, dedicación, amor y compromiso mayores serán las cosechas en bendiciones en nuestra vida otorgadas por Dios. Tu
esfuerzo ayuda a cambiar la vida y las viviendas de muchas familias.
El año pasado, el monto de la colecta fue de $972.287,85 (pesos novecientos setenta y dos mil pesos doscientos ochenta y siete con
ochenta y cinco centavos).
Del total recaudado se utilizó $952.650,40 (pesos novecientos cincuenta y dos mil seiscientos cincuenta
con cuarta centavos) con los que se realizaron 45 soluciones habitacionales construidas en la ciudad de Posadas, Garupá, Candelaria
y en las localidades de Corpus, Santo Pipo, San José y Azara. Cabe destacar que el saldo de $ 19.637,45 (diecinueve mil seiscientos
treinta y siete con cuarenta y cinco centavos) se sumará a la colecta de este año 2020. Agradecemos a todas las comunidades
parroquiales y educativas que hicieron posible estas construcciones con el esfuerzo realizado en la colecta. Es bueno recordar que
esta colecta no recibe, ni pretende recibir dinero del Gobierno ni de ningún organismo del Estado. Pretende ser el fruto de la
generosidad personal y comunitaria de los católicos de la diócesis de Posadas y de la gente de buena voluntad, que quiere socorrer a
los hermanos sufrientes.
Sabemos con total claridad que nuestro aporte es muy pequeño, teniendo en cuenta el enorme déficit habitacional que afecta a
tantas familias de nuestra diócesis. Obviamente, corresponde al Estado encarar este problema, con los recursos que destina a los
proyectos habitacionales, que deben privilegiar y priorizar a las familias más pobres y abandonadas, muchas de ellas viviendo en
asentamientos, con todo tipo de carencias. Pero sobretodo, nos importa que esta colecta sea una nueva posibilidad para reflexionar
sobre la centralidad que tiene la caridad en la vida cristiana. Más que el dinero, nos importa la transformación de nuestros
corazones para poder amar a los más pobres, débiles y sufrientes, con el amor de predilección que Jesús tuvo para ellos.
Ponemos bajo el cuidado de María de Loreto, Madre del Pueblo de las Misiones, a todos nuestros hermanos que sufren la pobreza y
la exclusión y le pedimos que nos dé un corazón generoso para compartir con ellos la vida y los bienes que necesitan para vivir con
mayor dignidad. Equipo de Cáritas Diocesana






















