El Gobierno prohibió a las estaciones de servicio efectuar cobros con códigos QR cerca de los surtidores a la hora de cargar combustible a sus clientes. La normativa, que surge de la Dirección Nacional de Refinación y Comercialización de la Secretaría de Energía, exige remover los carteles de pago electrónicos de columnas o postes cercanos a las bocas de expendio.
Fuentes del ministerio aseguran que la medida -publicada este viernes en el Boletín Oficial- se tomó en línea con algunas de las precauciones ya conocidas, como el hecho de no usar teléfonos celulares u otros dispositivos electrónicos que no sean antiexplosivos. De esta manera, toda la señalética deberá ser ubicada en zonas alejadas a la zona de carga.
Fuentes del organismo dirigido por Flavia Royón, aclararon que “no se dispuso ninguna resolución oficial”, pero que “el teléfono celular no es un dispositivo a prueba de explosión, por lo que no puede usarse en áreas clasificadas”.
En este sentido, se apoyan en una resolución anunciada en octubre de 2018, que permitió este tipo de pagos electrónicos en las estaciones. Sin embargo, se detallaron cuatro condiciones:
- El código QR debe ser escaneado desde el interior del vehículo.
- El pago debe efectuarse antes o después del expendio de combustible (no durante el mismo).
- Esta modalidad de pago debe suspenderse en caso de presencia de derrames u olores fuertes.
- Se prohíbe esta modalidad de pago para motocicletas.
La decisión gubernamental no tardó en generar opiniones en contra del sector empresarial, ya que las transacciones de este tipo se ubican entre las primeras con mayor crecimiento. Sin ir más lejos, según el Banco Central, en septiembre de este año se registró un récord de más de 4,9 millones de transacciones con este método.






















