El Vaticano divulgó este jueves el primer mensaje en audio del papa Francisco desde que fue hospitalizado el pasado 14 de febrero. Este mensaje, que llega en el día 21 de su internación, fue grabado al inicio del Rosario celebrado en la Plaza de San Pedro, un evento que tiene lugar cada noche desde el lunes 24 de febrero, donde los fieles se reúnen para orar por la salud del pontífice.
En su breve mensaje, el papa Francisco expresó su gratitud a los fieles: “Agradezco de todo corazón las oraciones que hacen por mi salud desde la Plaza, los acompaño desde acá. Que Dios los bendiga y que la Virgen los cuide. Gracias”, dijo el líder de la Iglesia Católica de 88 años, quien se encuentra en el hospital Gemelli de Roma debido a una bronquitis que derivó en una doble neumonía.
Este mensaje, el primero en 21 días de internación, marca un hito después de que Francisco no realizara ninguna aparición pública ni emitiera mensajes grabados desde su hospitalización. Previamente, había agradecido a los fieles a través de un mensaje escrito en el Ángelus del domingo, reconociendo las oraciones en su nombre.
El último parte médico divulgado por el Vaticano señala que el papa Francisco se mantiene estable, sin haber presentado nuevas crisis respiratorias. “Las condiciones clínicas del Santo Padre se mantuvieron estables respecto a los días anteriores”, señaló el informe, que también añadió que no ha presentado fiebre ni insuficiencia respiratoria, aunque el pronóstico sigue siendo reservado. Los médicos, satisfechos con su estabilidad, indicaron que no emitirán otro boletín hasta el sábado, dada la estabilidad de su estado clínico.
A pesar de los avances, el papa continúa con su tratamiento de fisioterapia respiratoria y motora, y recibe oxígeno durante el día a través de una manguera pequeña en la nariz, mientras que por la noche se le administra ventilación mecánica no invasiva para apoyar su respiración.
El pontífice tuvo varios problemas de salud en los últimos años, y su hospitalización más reciente generó preocupaciones sobre su capacidad para seguir ejerciendo sus funciones, especialmente después de la reciente ausencia en la misa principal de la imposición de cenizas, que marca el inicio de la Cuaresma. La incertidumbre persiste sobre si el papa podrá estar presente para la celebración de la Pascua, la festividad más importante del calendario católico.






















