La comunidad laosiana de Posadas inaugurará hoy la imagen del Buda más grande de Sudamérica. Para la ceremonia vinieron 14 monjes budistas de Laos y Estados Unidos y también monjas. Además, mañana habrá fiesta comunitaria con comidas típicas, baile y juegos tradicionales.
A la vera de la Ruta Nacional 12, frente al barrio Itaembé Guazú, en Posadas, Misiones, camino a la provincia de Corrientes, se erige el Buda más grande de Sudamérica en el ingreso del templo Rattanaransyaram. El monumento, construido a base de cemento, mide 13 metros de alto por 10 de ancho. Lo diseñó y levantó el ingeniero Won Synalay en colaboración los monjes Sivone Khankham y Somsak Inthavilai. Lo pintaron de amarillo porque, según la tradición, “debe ser dorado para iluminar el camino de los fieles”. Una ceremonia de ofrenda culminará con el bautismo y bendición de la imponente obra. Es un homenaje a los 40 años de la llegada de la comunidad laosiana al país.
La estatua del Buda es el corolario de una travesía que atañe a dos procesos sociopolíticos de trascendencia mundial en la historia del siglo XX: la Guerra de Vietnam y la última dictadura cívico militar de la Argentina.
De las mil familias que la Junta Militar ofreció recibir, desembarcaron 293, según registros oficiales del Programa para Refugiados Indochinos en la República Argentina del ACNUR. 266 familias provenían de Laos, 21 de Camboya y 6 de Vietnam. Los expedientes de los archivos de la Comisión Nacional de Refugiados estima que 1.270 personas provenientes de la región Indochina llegaron al país. Entre ellas, Somboon Hemsouvanh.
Somboon es la segunda presidenta de la Asociación Wat Lao Rattanaranysaram Keosawang, un templo que congrega a los laosianos que profesan el budismo en el país. Llegó a la Argentina como refugiada de guerra cuando tenía 7 años. “El gobierno nos dio asiento en Salta. Fueron años muy difíciles, mis padres extrañaban mucho a sus parientes, les costó mucho aprender el idioma, adaptarse a otro ambiente y otras costumbres. No se hallaban. Sufrimos escasez en comida y ropa. Nos dejaron con un patrón, en una estancia lejísima del pueblo. El sueldo era bajo. Pasamos mucha hambre”, recordó.
Somboon y otros laosianos se reencontraron en Posadas, donde se estaba estableciendo una gran parte de la comunidad. “Mis padres no se hallaban. Por el idioma, por el clima, por la comida pero sobretodo por la contención. Extrañaban mucho a su país. Pero eso, cuando pudimos, nos fuimos a Misiones, donde había más paisanos. Y en Posadas, el clima y la comida son más parecidos a Laos. Acá nos sentíamos como en casa”, relató.
“Ahora, 40 años después, estamos muy bien, ya no nos sentimos excluidos. Los jóvenes de ahora se sienten integrados a la sociedad. Cuando me preguntan si me gustaría volver a Laos, les respondo que no, que mi país está acá. Nos sentimos parte de la Argentina”, resaltó la presidenta de la comunidad que recibió directivos municipales y provinciales, coterráneos distribuidos en todo el país y 14 monjes budistas oriundos de Estados Unidos y Canadá.
El motivo: asistir a la ceremonia de bautismo del Buda más grande de Sudamérica. “El monumento representa un legado cultural para nuestras futuras generaciones. Para que no se pierdan la religión, las tradiciones y las costumbres”. Una celebración de cuatro décadas peleando contra el desamparo y la exclusión.

Hoy a las 9.30, ceremonia religiosa y a las 19 se inaugurará la estatua del Buda. Mañana a las 18, fiesta con baile y venta de comida típica.
Con datos de Infobae y El Territorio






















