El acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur avanza hacia su formalización tras un arduo periodo de negociaciones. Con la votación favorable del bloque europeo, se espera que la firma se realice en Asunción, aunque resta la aprobación del Parlamento Europeo. El pacto generará una extensa zona de libre comercio, beneficiando a millones de consumidores y planteando nuevos desafíos económicos.
La Unión Europea dio luz verde al acuerdo comercial con el Mercosur, marcando el fin de un proceso de negociación que se extendió por 25 años. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se prepara para viajar a Asunción y formalizar el acuerdo con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay el próximo lunes. La decisión fue respaldada por más del 65% de los países miembros del bloque, a pesar de la resistencia de Francia, Polonia e Irlanda.
Italia, que inicialmente había bloqueado el consenso junto a Francia, cambió su voto destacando los «enormes beneficios» que el acuerdo traería, lo que permitió llegar a la aprobación. Sin embargo, el Parlamento Europeo aún debe dar su aval, un proceso que podría extenderse varias semanas. Aunque la firma se llevará a cabo en Asunción, el acuerdo comercial no entrará en vigencia hasta que el Parlamento europeo lo ratifique.
El acuerdo prevé la creación de la mayor zona de libre comercio del mundo, afectando a más de 700 millones de consumidores y eliminando aranceles en más del 90% del comercio bilateral. La oposición, particularmente de Francia, se centra en los temores de que productos sudamericanos como la carne y la soja puedan inundar el mercado europeo, compitiendo con sectores locales. No obstante, países como España y Alemania defienden que el acuerdo abrirá nuevas oportunidades comerciales frente a desafíos globales como la competencia china.






















