Entre otras normativas, la actual ordenanza que regula la actividad establece que los vehículos afectados al servicio de remis deben que ser 1.6 (1600 cm3) como mínimo y otorga una vida útil de 5 años. Desde el sector piden ampliar este plazo a 7 años y a poder trabajar con coches 1.4.
Sandra Barrios, Secretaria General del Sindicato de Taxis y Remises, comentó que se trata de un pedido que ya tiene varios años. “Sobre este tema ya se expidió el Concejo de Ingenieros y también los concesionarios quienes expusieron sobre las bondades y confort de los nuevos autos 1.4, que igualan y superan a los de mayor cilindrada”.
“Pero ahora-continuó Barrios- dicen que hay que ver el tamaño del baúl si es acorde para prestar el servicio y nuevamente hay que presentar ante el Concejo Deliberante un nuevo informe”.
Explicó que la urgencia del tema radica en que muchos trabadores tienen que renovar la unidad, y con la inflación los precios de los coches se dispararon. Es que existe una interesante diferencia de precios entre un auto 1.4 y uno de 1.6.
“Si se amplía a 7 años la vida útil por lo menos se le estaría dando un respiro a los trabajadores, porque hasta ahora, aun no se termino de pagar el acto que está en actividad y ya se tiene que comprar uno nuevo”, agregó Barrios.






















