Crece la preocupación en las provincias por la continuidad de la bajante en el río Paraná, que el mes pasado alcanzó su nivel más bajo en medio siglo y llegó a marcas negativas, cuando en su altura media en invierno oscila los 3,20 metros. Afecta a siete provincias, especialmente a Corrientes. El origen es la falta de lluvias en cuencas brasileñas. Nación destina $1.000 M para asistencia de emergencia a zonas comprometidas. Impacto en pesca, navegabilidad y comercio.
El caudal decreció tanto que la cobertura de agua en el delta del Paraná, que habitualmente es de un 40 por ciento, en julio de este año llega sólo a un 6 por ciento.
En este contexto, el Gobierno nacional anunció en las últimas horas la creación de un Fondo de Emergencia Hídrica de $1.000 millones para las zonas afectadas por la bajante en Formosa, Chaco, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y Misiones.
Según informó la Jefatura de Gabinete, el Fondo servirá para “trabajos en las tomas de agua sobre el río Paraná y arroyos interiores; la adquisición de bombas y dragados para tomas de agua, adecuación de canales, cañerías de conducción y aducción e impulso, y pontones para tomas temporarias”.
Para atender este problema el Gobierno creó un comité conformado por la Jefatura de Gabinete, y los ministerios de Seguridad; Economía; del Interior; Obras Públicas; Ciencia, Tecnología e Innovación; Agricultura, Ganadería y Pesca; Defensa; Ambiente y Desarrollo Sostenible; Transporte; Nucleoeléctrica Argentina; Prefectura Naval y el Servicio Meteorológico Nacional.
Fuente Ámbito






















