El último domingo se registró al menos otro caso, en donde debió intervenir una ambulancia de Salud Pública para trasladar a la víctima al Hospital de Fátima.
El episodio fue alrededor de las 16 y desde entonces se restringió el ingreso de personas al río Paraná.
Los casos empezaron a darse entre los últimos días del año 2020 y los primeros de este 2021 y de acuerdo a lo explicado a El Territorio, la bajante del río y las altas temperaturas serían el escenario ideal para la presencia de las palometas que con sus dientes afilados muerden a los bañistas en determinadas zonas del balneario de Miguel Lanús.
Desde el comienzo de los casos hasta ayer domingo 3 de este mes de enero, habrían sido más de 15 las personas mordidas.






















