Donald Trump afirmó este lunes que su administración revisa la posición de Estados Unidos sobre la disputa de soberanía de las Islas Malvinas entre Argentina y Reino Unido. La declaración se produjo mientras Washington evalúa los compromisos militares de sus aliados de la OTAN y reclama a Londres un mayor gasto en defensa.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que no descarta revisar la posición que mantiene Washington respecto de la soberanía de las Islas Malvinas, en medio del histórico reclamo territorial de Argentina ante el Reino Unido.
Consultado por periodistas en el Despacho Oval acerca de una eventual modificación de la política estadounidense sobre el archipiélago, Trump respondió: “Siempre reviso todas las posturas. Esa es solo una de muchas”. Reuters confirmó que el mandatario señaló que su gobierno analiza la posición estadounidense, aunque no adelantó si efectivamente habrá un cambio.
Se trató de una intervención directa del presidente estadounidense sobre una disputa en la que Washington mantuvo históricamente una posición formal de neutralidad respecto de los reclamos de soberanía. Estados Unidos reconoce de facto la administración británica de las islas, pero tradicionalmente no tomó posición sobre la soberanía reclamada por Argentina y Reino Unido.
Durante la misma conversación con periodistas, Trump también fue consultado sobre si esperaba que el gobierno del nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, incrementara sus compromisos de gasto. “El Reino Unido tiene algunos problemas, pero se resolverán”, contestó.
La revisión de los compromisos de los aliados
Las versiones sobre un eventual cambio comenzaron a ganar fuerza a partir de informaciones que indicaron que Washington evaluaba sus compromisos con distintos aliados en función de sus niveles de inversión militar.
La administración Trump aumentó la presión sobre los socios de la OTAN para incrementar el gasto en defensa y analiza el grado de cumplimiento de los compromisos asumidos por sus aliados. Reino Unido quedó particularmente bajo observación en medio de las discusiones sobre su planificación presupuestaria militar.
Según Reuters, una comunicación interna del Pentágono ya había planteado meses atrás, entre distintas alternativas de presión sobre aliados europeos, la posibilidad de revisar la posición estadounidense respecto del reclamo británico sobre las Malvinas. El documento surgió dentro de una evaluación más amplia sobre países de la OTAN que, según funcionarios estadounidenses, no brindaron el nivel de cooperación esperado por Washington en operaciones militares.
Uno de los puntos centrales de la discusión pasa por la intención de Estados Unidos de que sus aliados avancen hacia metas más elevadas de inversión militar. En el caso británico, la administración estadounidense evalúa si Londres presenta una hoja de ruta suficientemente sólida para cumplir con esos compromisos.
Un funcionario estadounidense citado en las versiones sobre esas negociaciones sostuvo respecto del plan británico: “Hemos visto el plan de inversión en defensa, y es un paso en la dirección correcta. Pero un paso en la dirección correcta no es suficiente”.
Al ser consultado sobre la posibilidad de modificar específicamente la posición estadounidense respecto de las Malvinas, el funcionario agregó: “Puedo afirmar que las conversaciones son francas y no se descarta ninguna opción para fomentar el tipo de reparto de la carga que buscamos”.
La discusión adquiere una dimensión particular debido a la relación estratégica entre Estados Unidos y Reino Unido y, al mismo tiempo, al acercamiento político que Trump mantiene con el presidente argentino Javier Milei.
La histórica neutralidad de Washington
Hasta el momento, la postura formal de Washington fue mantener la neutralidad frente a la disputa de soberanía. Documentos oficiales estadounidenses establecieron durante años que Estados Unidos reconoce la administración británica de facto, pero no se pronuncia a favor de ninguna de las partes respecto de quién posee la soberanía sobre las islas.
Por ese motivo, una eventual modificación representaría un cambio significativo dentro de la discusión diplomática y estratégica en el Atlántico Sur.
Argentina mantiene su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, mientras Reino Unido sostiene su posición sobre el archipiélago y mantiene allí su administración.
Las versiones sobre una revisión estadounidense contrastan con lo expresado apenas dos semanas atrás por el embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas.
“Los Estados Unidos tienen una posición de neutralidad sobre las islas. Eso no ha cambiado”, afirmó Lamelas a mediados de agosto. El diplomático también aclaró entonces que conocía versiones vinculadas con un correo electrónico interno, pero insistió en que hasta ese momento no se había producido ninguna modificación oficial.
El Gobierno argentino mantiene cautela
Dentro del Gobierno de Javier Milei, la posición frente a las versiones es mantener “cautela y prudencia”. La lectura inicial apunta a interpretar los movimientos de Washington dentro de la estrategia de presión de la administración Trump sobre sus aliados de la OTAN y no, por ahora, como una modificación formal de la política exterior estadounidense sobre Malvinas.
La declaración de Trump de este lunes introdujo, sin embargo, un elemento nuevo: fue el propio presidente quien confirmó públicamente que la posición estadounidense puede ser objeto de revisión.
La definición adquiere especial relevancia para Argentina debido al reclamo permanente de soberanía y al peso estratégico que tienen Estados Unidos y Reino Unido en el Atlántico Sur.






















