Utilizando la inteligencia artificial del True Knowledge Answer Engine, científicos británicos determinaron que el día más aburrido del siglo XX fue el 11 de abril de 1954.
El software analizó alrededor de 300 millones de datos de interés periodístico y concluyó que “en ese día se llevó a cabo una elección general en Bélgica, nació un académico turco y falleció un futbolista llamado Jack Shufflebotham. Aparte de eso, no sucedió demasiado”.
William Tunstall-Pedoe, el científico informático creador de True Knowledge, admitió luego que no era correcto utilizar el término “aburrido” a causa de su subjetividad.
La compañía True Knowledge, hoy en día llamada Evi, fue fundada en 2007 y en 2012 fue adquirida por Amazon.
El día más aburrido del siglo XX
La triste calificación que recibió el 11 de abril de 1954 es una conclusión a la que llegó un programa informático desarrollado por especialistas de la Universidad de Cambridge. El informe fue realizado en 2010, cuando por entonces el algoritmo se llamaba True Knowledge; en la actualidad, esa aplicación forma parte del universo de Alexa, el sistema de inteligencia artificial creado por Amazon, e incluso ya tiene otro nombre, Evi.
El algoritmo fue desarrollado por William Tunstall-Pedoe, quien introdujo en el programa los datos de 300 millones de eventos importantes ocurridos en el siglo XX sobre los que hay información en internet. Estos acontecimientos incluían el nombre de “personas, lugares, negocios y eventos” que aparecían en las noticias.
De ese modo, determinó la importancia y la jerarquía de cada día en función de cuántos hiperenlaces llevaban las piezas informativas correspondientes a cada día. Y fue el 11 de abril de 1954 el único que no tenía nada reseñable entre las 36.526 jornadas que tuvo el siglo XX.

William Tunstall-Pedoe, el creador del programa que le dio el título al 11 de abril de 1954.
William Tunstall-Pedoe, creador del sistema informático, resumió que “cuando los resultados llegaron de vuelta, el ganador fue el 11 de abril de 1954, un domingo”, porque “nadie destacable murió ese día, ni ningún evento importante tuvo lugar, y, aunque cualquier típico día del siglo XX tuvo varios nacimientos de gente ilustre, por alguna razón ese día sólo podría reclamar esa categoría Abdullah Atalar, un académico turco”.
Pese al aburrimiento que rodea el 11 de abril de 1954, finalmente ese día terminó convirtiéndose en noticia, de acuerdo al análisis del propio Tunstall-Pedoe: “La ironía es que, habiendo hecho el cálculo, el día es interesante por ser excepcionalmente aburrido”. Incluso, en la Wikipedia ya lo tiene consignado como tal en su reseña histórica del día 11 de abril.
Pero la conclusión científica de este académico de Cambridge tiene sus refutaciones. Según la BBC, el día más aburrido del siglo XX le pertenece al 18 de abril de 1930. Se basa en los propios comentarios aparecidos en la emisora de radio británica; por ejemplo, en el boletín de las 6.30 de la mañana, el locutor dijo al aire: “No hay noticias”.
Algunos expertos contradicen de todos modos la teoría de la BBC y afirman que aquel día de 1930 no puede considerarse tan aburrido. El primer cardenal latinoamericano de la Historia, Joaquim Arcoverde de Albuquerque Cavalcanti, murió precisamente ese 18 de abril.

El programa que definió el día más aburrido hoy le pertenece a Amazon. (Reuters)
De todos modos, pareciera que el atributo de día más aburrido del siglo XX no se lo quita nadie al mencionado 11 de abril. Dos años después de difundido el estudio, que le permitió a True Knowledge (significa “conocimiento verdadero” en inglés) hacerse conocido, su creador le vendió la patente del programa a la empresa Amazon a cambio de 26 millones de dólares.
“Evi, una compañía de Amazon, fue fundada en 2005 bajo el nombre True Knowledge. El equipo comenzó con la misión de hacer posible el acceso al conocimiento del mundo simplemente solicitando información utilizando lenguaje natural. Hoy, Evi es una parte integral de Amazon Alexa”, es el texto que figura cuando se ingresa al dominio evi.com.
De hecho, Tunstall-Pedoe se integró a Amazon cuando el gigante de Jeff Bezos absorbió su pequeño emprendimiento, y trabajó allí hasta 2016, cuando decidió emprender el camino independiente.






















