La Real Academia Sueca de Ciencias otorgó el Premio Nobel de Química 2026 a Henri Kagan y Kenso Soai por el descubrimiento de efectos no lineales y autocatálisis en la síntesis orgánica asimétrica.
Kagan, de la Universidad París-Sud de Francia, y Soai, de la Universidad de Ciencias de Tokio de Japón, fueron reconocidos por experimentos que ayudaron a explicar cómo una reacción química puede favorecer una única imagen especular molecular.
Henri Kagan y Kenso Soai recibieron el Premio Nobel de Química 2026 porque demostraron que ciertas reacciones orgánicas pueden generar un predominio de una sola forma molecular entre dos variantes simétricas. Sus trabajos ofrecieron una respuesta al origen de la homoquiralidad y aportaron herramientas para diseñar compuestos destinados, entre otros usos, a la fabricación de productos farmacéuticos.
Henri B. Kagan, uno de los dos galardonados, nació en 1930 en Boulogne-Billancourt, Francia. Se doctoró en 1960 en el Collège de France y posteriormente fue profesor emérito de la entonces Université Paris-Sud. Kenso Soai nació en 1950 en Hiroshima, Japón. Obtuvo el doctorado en 1979 en la Universidad de Tokio y fue profesor emérito de la Universidad de Ciencias de Tokio.
Algunas moléculas, como los aminoácidos, existen en dos variantes que son imágenes especulares una de la otra. La comparación es similar a la de una mano derecha y una mano izquierda: tienen la misma composición, pero no pueden superponerse.
Sin embargo, los organismos vivos contienen solo una de esas imágenes especulares. En las proteínas de las células aparece una variante de los aminoácidos, mientras que la otra rara vez se encuentra en la naturaleza.
Los químicos denominan homoquiralidad a esa característica de la vida. El término procede de palabras griegas que significan “igual” y “mano”, en referencia a la presencia de una misma forma molecular en los sistemas vivos.
Durante mucho tiempo, el origen de esa asimetría fue un interrogante para la química. Al probar reacciones capaces de formar dos moléculas simétricas, los investigadores obtenían proporciones iguales de ambas variantes en los tubos de ensayo.
El desafío de producir una sola variante
La posibilidad de obtener una única imagen especular tiene aplicaciones en el desarrollo de moléculas que interactúan con seres vivos. Según la información difundida, en sustancias como los fármacos solo una de las dos variantes puede producir el efecto buscado.
El presidente del Comité Nobel de Química, Heiner Linke, afirmó: “Henri Kagan y Kenso Soai han aportado una solución a un misterio químico de más de un siglo de antigüedad: cómo puede surgir espontáneamente la homoquiralidad”.
Linke añadió que “las reacciones químicas que han desarrollado son espectaculares”. El premio reconoce los descubrimientos que permitieron impulsar reacciones químicas hacia la homoquiralidad.
Kagan dio un primer paso en 1986 al descubrir una forma de manipular reacciones químicas. Ese método permitió generar un exceso de una de las imágenes especulares superior al que se consideraba posible hasta entonces.
Soai avanzó sobre ese campo de investigación. En 1995, una publicación describió cómo diseñó la primera reacción química con potencial para alcanzar la homoquiralidad.
En 2003, presentó una reacción en la que se formó solo una de las dos imágenes especulares posibles. Según la información difundida por la Academia, fuera de la vida misma nadie había conseguido antes un resultado de ese tipo.
Los efectos no lineales estudiados por Kagan mostraron que una diferencia inicial entre las dos variantes podía ampliarse durante una reacción. Los experimentos de Soai permitieron llevar ese proceso hasta la formación de una única imagen especular.
Los descubrimientos de Henri Kagan y Kenso Soai permitieron explicar cómo puede surgir la homoquiralidad y dieron a los químicos recursos para diseñar reacciones destinadas a la fabricación de productos farmacéuticos.
Fuente Infobae






















