La Unión Tranviarios Automotor (UTA) había advertido ayer que si las empresas no completaban el pago de salarios antes del jueves, llevarían adelante una medida de retención de tarea. Y efectivamente, este hoy las estaciones de transferencia de UNaM y Quaranta estaban abiertas, pero sin colectivos. Lo mismo ocurre en algunas ciudades del interior, como por ejemplo, Eldorado.
Los choferes se encuentran en las empresas, pero sin prestar labores. La medida se mantendría hasta que las firmas cumplan con los salarios adeudados.
De este modo, el escenario de conflicto no quedaría limitado a una sola ciudad, sino que impacta en distintos puntos de la provincia, como Eldorado, Oberá, San Vicente, Puerto Rico, Montecarlo, Cerro Azul, Jardín América, San Ignacio y otras, en un contexto donde la crisis del transporte ya se viene sintiendo con fuerza en todo el interior argentino.
La advertencia sindical se dio en medio de un cuadro cada vez más delicado para el sector, marcado por la falta de compensaciones nacionales, el atraso en subsidios, el fuerte aumento del combustible y las crecientes dificultades para sostener la operación cotidiana.
Guillermo Leumann, empresario del sector, integrante de la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) y además presidente de EUTA (Empresarios Unidos del Transporte Automotor), confirmó ayer que “las empresas del Sistema Integrado aún no” habían podido completar el pago de salarios.
Describió a la actividad como un sistema asfixiado por atrasos en compensaciones y subsidios, con costos operativos que ya no logran ser absorbidos por las prestatarias.
Según planteó, el problema no es exclusivo de Posadas ni de Misiones, sino que responde a un desequilibrio estructural que afecta a buena parte del interior del país, donde las empresas deben afrontar aumentos constantes en combustible, mantenimiento, repuestos y salarios, sin una actualización equivalente de los recursos que reciben.
En el caso del servicio integrado de Posadas, Garupá y Candelaria, Leumann cuestionó especialmente el atraso en las compensaciones y remarcó que los aportes vigentes quedaron muy por detrás del costo real del sistema.
A ese cuadro se suma la última pauta salarial del sector, los incrementos recientes en el gasoil y la imposibilidad de proyectar con previsibilidad el funcionamiento del servicio. Según sostuvo, el problema ya no pasa solo por la discusión del valor del boleto, sino por la falta de financiamiento suficiente para sostener frecuencias, mantenimiento y renovación de unidades.
En la misma línea se expresó Julio Horianski, propietario de la Empresa de Transporte Colectivos Eldorado (ETCE) y de Transporte San José S.A., una de las firmas vinculadas a la prestación del servicio en el área capitalina.
Horianski sostuvo que “el gobierno nacional, desde que asumió el presidente, ha dejado de enviar compensación al interior del país”, y señaló que la Provincia de Misiones apenas logró absorber una porción menor de los recursos necesarios para sostener la actividad.
El empresario confirmó además que durante la jornada se concretó “una acreditación a cuenta de salarios, pero no la totalidad del mismo”, y explicó que las empresas continúan a la espera de reunir fondos para cubrir el resto de las obligaciones inmediatas.
“Hasta que tengamos fondos necesarios para cubrir la totalidad de los salarios, combustible, proveedores, etcétera”, resumió, al describir una situación en la que la presión financiera ya no solo compromete la calidad del servicio, sino también su continuidad normal.
Fuente PE






















